YOÍSMO HISPÁNICO

 

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Repasando mis notas marginales en varios libros de historia para refrescar la memoria respecto al papel y la evolución del nacionalismo catalán en el siglo XX, no me he resistido a releer íntegramente a Salvador de Madariaga en su ensayo de historia contemporánea de España.

Advierte claramente este alma liberal y republicana que el origen de los graves problemas de momento insolubles en España que nos han impedido evolucionar a lo largo de toda nuestra historia ha sido nuestra incapacidad para adaptar la psicología nacional a la edad moderna occidental, debido, fundamentalmente, a que esa labor necesita paz, continuidad y libertad. Y arguye que aquellas instituciones o poderes fácticos que pudieron asegurar la paz no fueron capaces de respetar la libertad. Por mucho que pudiéramos decir sobre la responsabilidad histórica del ejército y de la Iglesia en la involución de España, lo mismo podríamos argumentar respecto al marxismo, al anarquismo y a cuantas ideologías hayan cruzado la psique hispana. Decía Madariaga que, en realidad, como ocurre en casi cualquier institución española bastante numerosa, esa incapacidad no es sino la consecuencia de las dos pasiones políticas que caracterizan al español: separatismo y dictadura. E incluso estas últimas pasiones constituyen un reflejo de lo que Sánchez Albornoz llamaba la contextura vital del español: su exacerbado individualismo.

La pasión individualista de separarse unos de otros y todos del conjunto para reafirmarse a sí mismos para retornar sobre los demás, como mínimo al mismo nivel, ha cincelado con tesón nuestro yoísmo radical, del que el ámbito territorial constituye sólo una muestra de las infinitas existentes.

Casi cuarenta años de paz y libertades civiles (no políticas, éstas no se han conseguido todavía) no han terminado de encauzar bien este grave problema español. Aunque la tendencia al centro es cada vez mayor y los extremos radicales han perdido su influencia hegemónica, lo cierto es que ésta, la hegemonía, ha pasado a residir en los cuatro partidos sobre los que gravitó la Transición española, transformando la dictadura de partido único en una monarquía oligárquica de varios partidos estatales, que el español, eso es lo llamativo, no soporta en su fuero interno pero que asume externamente por su incapacidad manifiesta para organizarse en torno a una idea de la que no fluyan prebendas.

Vayamos a los hechos y observemos varios datos fundamentales respecto a las instituciones sobre las que se asienta el régimen actual:

El apoyo popular de Juan Carlos I ha caído un 33% en un año y se sitúa en el 51%, teniendo en cuenta que sin el apoyo mediático al monarca dicho apoyo quedaría reducido a más de la mitad de lo existente.

El PP y el PSOE representan, en un sistema bloqueado por la financiación pública a los partidos con representación y cerrado por sus enormes barreras de entrada, un 35% de los votantes españoles. Rajoy sólo tiene buena imagen para un 15% de los españoles y Rubalcaba para un 10%.

El 81% de los españoles cree que debería aplicarse el derecho a qué todo ciudadano español pueda hablar y escolarizarse en el idioma oficial que desee. El 71% cree que debería inhabilitarse a cualquier presidente de un gobierno autonómico que convoque un referéndum ilegal. Y un 87% opina que hay razones más que suficientes para que actúe la Audiencia Nacional en la trama Pujol-Ferrusola, cuestiones de primer orden olvidadas a conciencia por el poder establecido.

Ante la gravedad de estos datos resta poco por decir, tan sólo preguntarnos cómo es posible que ante un descontento tan absolutamente generalizado respecto a quienes protagonizan las acciones del poder y a las consecuencias que su nefasta gestión nos han acarreado a los ciudadanos, no nos hayamos articulado en torno a uno o dos bloques o movimientos, como está ocurriendo en el resto de la Europa intervenida (España lo esta desde 2010), que cuestionen el status quo actual y las reglas de juego existentes.

La respuesta probablemente nos la han dado los historiadores.

About admin

Empresario. Autor del libro Mando a distancia. Ex profesor de Sociología. Doctor en Derecho. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología. Urbanista.

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2 Responses to YOÍSMO HISPÁNICO

  1. Lemos 9 Enero, 2013 at 22:53 #

    A su pregunta de: Porqué los españoles no se articulan en uno o dos movimientos, para defenderses del plan de abuso extistente y añejo, por parte de la casta política y en perjuicio de la sociedad española…
    “YO” no lo sé tampoco….
    Lo único que veo es, que este “yoismo” del que usted se lamenta, es el pan de cada día, del que los españoles se valen para “questionar” el -status quo- actual.
    Y para ello cuentan -como no- con twitter, Faceook, en fin….
    Todo lo que Internet hace viable para ello. Este es nustro problema, que parace que Twitter por ej., para los españoles sirve poco más que para twittear.
    Sirve para “Yoiar”…. YO, TÚ, ÉL,….
    “Cuestionamos” hasta que nos sale por lassoorejasss…. y … ¡¡Ya está!!
    Los “OTROS” siguen nuestro -yoismo- más de cerca, gracias también a Internet …
    Y… ¡¡¡Ya está!!! Ahí acaba todo. Y con ésto, así sigue todo…

    YO creo… “YO”, que el derecho de hablar y escolarizarse en el idioma que se desee,
    -me parece justo- siempre que ésto, quede por debajo de:
    *Hablar y escolarizarse en el idioma vincular de España, que és EL ESPAÑOL.
    Éste requisito como uno de los pilares básicos y elementales de España como nación,
    es: INDISPENSABLE.
    Y no tengo ninguna duda en absoluto, del derecho individual que cada persona tiene o ebería de hacerse con ello. Tratar de encontrase así misma, en relaión consigo misma, y depués, en relación con su entorno. En este caso con la sociedad en la que tratar de hacer una vida digna, y por lo tanto agrdable.
    Tratar seriamente la relación real existente, entre esto, y su país :ESPAÑA.
    La política que en nuestra nación “se gasta”, y la actitud de quienes hacen posible esta ya, imposible política española.
    Depués de relexionar INDIVIDUALMENTE sobre todo lo que tan directamente influye en nuestras vidas, no tengo duda alguna, de que el “yoísmo” debe de posibilitar una unión colectiva, extraordinariamente efectiva como para fortalecer contundentemente a éste -YO-, que és, la sociedad española.
    Y defenderse. Y liberarse del enemigo que, aunque difuso y cambiable como el camaleón, unas veces. Oculto otras. Un espejo que frecuentemente, no dice la verdad …
    Cada día nos lo muestran con más claridad….
    De QUÉ y de QUIÉN, necesita la sociedad española liberarse:
    ÉSA, ERES TÚ: CASTA POLÍTICA ESPAÑOLA.

  2. Lemos 9 Enero, 2013 at 22:57 #

    Disculpas por las vaias faltas en mi escrito. Frecuentemente y por mi parte es cuestión de quietud…
    Saludos deSananda

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