15 O

 

¿Quién no está de acuerdo en que la sociedad actual mantiene pestilentes heridas abiertas?

¿Quién no es capaz de entender que el poder del dinero se ha hipertrofiado y su influencia transciende constantemente las fronteras?

¿Quién no advierte que el valor de tener es mucho más que el valor de ser?

¿Quién no concibe la posibilidad de que nuestro mundo debe evolucionar hacia mayores cotas de justicia, libertad y bienestar?

¿Quién no ve en el ciudadano de a pie una simple pieza del engranaje que los poderosos han hecho de este mundo?

¿Qué conciencia humana no es sensible, si es que no los sufre en sus propias carnes, a los problemas por los que están atravesando millones de ciudadanos, incluso en los países desarrollados, debido al abuso de poder político y financiero de unos pocos entre quienes la connivencia es total y transnacional?

Sin embargo, ¿quién no es consciente de que el agente o institución más determinante sobre los derechos y las libertades de los ciudadanos continúa siendo, muy aventajadamente todavía, la nación-Estado, pues allí radica la soberanía para promover los cambios a través de la herramienta más potente que la humanidad ha conocido: el Derecho? En los Estados, no digo en los parlamentos hasta que podamos transformar la ficción actual en democracia futura, se encuentra la soberanía para legislar y el monopolio de la violencia como fuerza coercitiva para ejecutar. El resto de factores comparados con éste, sólo son poesía.

Y, por otra parte, ¿quién no ve que si el diagnóstico está tan claro y generalizado, es decir, que la culpa reside en el poder tanto político como económico, lo que necesitamos los ciudadanos son propuestas concretas para delimitarlo y controlarlo?

El 15-O entusiasma tanto a los ingenuos como a los mal intencionados. Unos quieren cambiar el mundo aludiendo a que sería bueno hacerlo, como si dependiese de la buena voluntad. Los otros apoyan gestualmente una causa que no tiene fundamento político, porque no fundamenta propuestas políticas serias y posibles que cercenen aquello que critica con acierto, el poder. Los indignados del 15-O no pueden compararse con los enragés de la Revolución francesa, como algunos han pretendido. Pues allí cohabitaron varios proyectos políticos y de poder de distintas facciones cuyo fin era llegar al gobierno y cambiar la sociedad, con independencia del juicio que nos merezcan sus medios. Muy al contrario, el 15-O es el mayo del 68 con tecnología posmoderna, un proyecto ¿’global’? que oscila entre lo social y lo cultural, y que criticando lo actual es incapaz de diseñar un proyecto político de cambio, de poder y de soberanía, pretenda o no protagonizarlo.

¿Cómo vamos a cambiar el mundo de un plumazo si el mundo es tan heterogéneo entre sí? Aquello de lo que unos países carecen es lo que les sobra a otros. Y aunque no fuera así, ¿cómo se cambia una sociedad sino es desde el poder de las leyes, desde el Estado de Derecho?. ¿Cómo es posible hacer cambios en Brasil saliendo a la calle en Filipinas y viceversa?

Es muy reconfortante manifestarse y criticar aquello que merece de verdad ser criticado, lo reconozco. Hay más que motivos para ello. Incluso puede ser didáctico de cara a establecer las bases y estructuras para un proyecto político futuro. Pero mientras no articulemos verdaderos programas políticos y convenzamos a los ciudadanos –me refiero a todos los ciudadanos, no sólo a una parte- de que necesitamos su apoyo a unas propuestas concretas que vayan directamente dirigidas a limitar el poder que tanto daño está haciendo a la sociedad, y a agrandar nuestra libertad política, podremos salir a la calle cuantas veces queramos. Y será bonito y emotivo. Y lo pasaremos bien en las fiestas del amor y la justicia.  Pero eso será todo. Manifestación tras manifestación. Año tras año. Y el poder actuará como en el conocido soneto:

 
«Mañana le abriremos», respondía, 
para lo mismo responder mañana!

About admin

Empresario. Autor del libro Mando a distancia. Ex profesor de Sociología. Doctor en Derecho. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología. Urbanista.

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2 Responses to 15 O

  1. Itacaroad 18 Octubre, 2011 at 14:04 #

    Estimado Lorenzo,

    He estado leyendo algunos de tus post, así como tus tweets y estoy algo confusa. Apuestas por la libertad, hablas de un proceso constituyente y formas parte de “tercera urna”, pero a la vez apoyas un proyecto de “sociedad civil” de un ex banquero corrupto que cumplió condena por ello y que va entonando el mea culpa en platós de televisión y fue pionero en aplicar el neoliberalismo económico que nos ha llevado a la situación de crisis actual. Buf…vaya cocktail.

    Criticas al 15M porque no se ha olvidado de la política, creo que debieras de pasarte más por las asambleas de economía, política a largo plazo, a corto, educación, sanidad, etc. porque allí se habla sólo de polítca. No de un proyecto político, cierto. Pero es que el 15M no es un proyecto político, y creo (y así lo espero) que no lo sea nunca. Es un lobby, palabra que sé conoces muy bien. Es un lobby social, no vinculado a ningún sindicato, ni partido, ni asociación. La grandeza del 15M es que cualquier ciudadano pueda hablar, ser escuchado, y sus propuestas esperemos las recojan los políticos. Pero no sin antes cambiar este sistema político. Te recuerdo que en las manifestaciones de mayo y durante las acampadas de lo que más se habló fue de cambiar el sistema actual, para dejar de favorecer el bipartidismo.

    Asimismo se habló de cambiar la Constitución, de hacer referendum, de crear sistemas de participación ciudadana directa. Y ahí se crearon las asambleas de los barrios, que son al fin y al cabo, la unidad política más pequeña después de la familia. El 15M ha enseñado a los ciudadanos a participar en la política del día a día, y de la nación y a saber algo más sobre la política a nivel internacional.
    El 15M no tiene por qué hacer propuestas y llevarlas al Congreso (que ya se hizo, por cierto), sino que es un ágora donde PUEDE participar toda la ciudadanía…en LIBERTAD. De hecho, me ha hecho gracia leer que en el 15M nos olvidamos de la libertad, cuando fue el primer lugar donde todo el mundo pudo expresarse en libertad, ser escuchado en libertad, no ser juzgado por sus opiniones, sino que se practicó la INTELIGENCIA COLECTIVA.

    Y ahora esa inteligencia colectiva se está aplicando a nivel global…formulas la pregunta de cómo se pueden solucionar los problemas de Brasil manifestándose en Filipinas? Bueno, te recuerdo que este mundo está globalizado desde hace mucho tiempo, de hecho la crisis que padecemos es global…no sólo afecta a EEUU y a Europa, está afectando a todos los países de todos los continentes. Entonces, no crees que debemos unirnos GLOBALMENTE para modificar el sistema que rige este mundo, que no es otro sino el de los mercados? Cuando en la bolsa de NY sube el precio del arroz, en Tailandia hay un agricultor que está sufriendo las consecuencias.
    Así que sí…si que es posible hacer cambios en Brasil manifestándose en Filipinas. En eso consiste la GLOBAL REVOLUTION.

    También he de decirte que me parece mucha casualidad o causalidad que vuestra web “terecera urna” se lanzara justo un día antes del 15O. Me parece un proyecto interesante, y hace falta gente como vosotros que recoja ideas del movimiento y las plasme en propuestas…ya sabes, esto es inteligencia colectiva, unos piensan…otros ejecutan…y todos disfrutan de los resultados. Entonces, por favor, no sigas criticando al 15M de esa manera como si sólo nos manifestásemos, porque para que saliera tanta gente en tantas ciudades del mundo a manifestarse tiene que haber algo de trabajo detrás, no crees? Y ciertas ideas, y cierto proyecto…que es político de algún modo, porque política es todo.

    Sigamos reflexionando y trabajando para que todas esas bonitas palabras se plasmen en hechos y nuestros hijos y nietos hereden una sociedad mejor de la que ahora tenemos.

    Un afectuoso saludo.

    • admin 18 Octubre, 2011 at 21:24 #

      Estimada Miriam:

      Gracias por escribir. Ojalá que tuviera más tiempo para responderte, me ha gustado tanto el fondo como el tono de lo que dices, aunque no esté de acuerdo.

      Empezando por lo primero, conozco a Conde desde hace tiempo y mi opinión es positiva, aunque no es necesario verter una opinión, basta la información de los sumarios para comprobar que ha sido víctima de un sistema que lo condenó, incluso antes de que hubiese sentencias, por su ambición política, tan legítima como podría ser la mía si la tuviera. En un mundo político tan preñado de mediocridad y holgazanería intelectual, el rigor, el espíritu de sacrificio, la visión y la capacidad de anticipación deberían ser valores, todos ellos inexistentes en la clase política actual, a tener mucho más en cuenta.

      En relación con el 15 M, me habrás visto defender el movimiento en multitud de ocasiones y en distintos medios de comunicación. Que en su seno habite la buena voluntad es algo que yo nunca he dudado. Todas las personas que conozco del movimiento, comenzando por sus promotores, son gente a la que aprecio en el plano moral, intelectual y personal. Y hasta ahora me he llevado muy bien con ellos. Por ponerte un ejemplo, Fabio Gandara estuvo en la presentación de mi libro y Olmo Gálvez fue ponente. Por otra parte, nunca he dejado de pensar que el 15M fue fruto de la espontaneidad de unos jóvenes cansados de vivir un sistema indigno en vez de algo manipulado como se ha querido presentar desde ciertos sectores. Pero la política es otra cosa, Mariam. Se está para conseguir resultados. O no se está. Esa es mi humilde opinión. Y el 15M, como tú bien apuntas, parece más un movimiento romántico que lucha por la igualdad sustantiva que un movimiento político dispuesto a conseguir modificar las reglas de juego que nos sitúan en la servidumbre actual. Sin libertad no puede haber igualdad, entre otras razones porque faltaría la igualdad política. Y, disto de tu planteamiento, yo no veo en el 15M casi ninguna mención a la libertad. Enséñame pancartas y eslóganes que me contradigan. Por cada uno que me muestres, desgraciadamente te podré mostrar cuarenta o cincuenta que vayan en dirección contraria. Cuando te refieres a la libertad de expresión en la que se mueven las asambleas, lo cual es rigurosamente cierto, te estás refiriendo a las libertades civiles, las cuales nunca quedarán del todo garantizadas si éstas no se blindan con la libertad política, que es siempre a la que me refiero, dando por hecho las libertades civiles o prepolíticas.

      Sin modificar las reglas de juego que nos hagan libres, políticamente libres para poder elegir y deponer a nuestros gobernantes, utilizando nuestros derechos participativos, nuestra sociedad no conseguirá nada.

      Me canso de escuchar que la globalización financiera es la culpable de todos nuestros males. Si en una nación que conserva su soberanía política como es la nuestra, el Banco de España hubiese puesto en vereda a los bancos y muy especialmente a las politizadas Cajas de Ahorro, al mismo tiempo que reducía el gasto superfluo al 20%, cuestión perfectamente posible, hoy no tendríamos media nación languideciendo. Pero para que eso hubiese sucedido, los ciudadanos tendríamos que haber pintado algo en el panorama político, deberíamos haber tenido la capacidad de deponer ipso facto a los malos gobernantes, a los despilfarradores, que podemos encontrar en todo el espectro ideológico. Tener la capacidad para poner y deponer a los gobernantes es la clave de la democracia desde sus orígenes. Todavía no he oído una frase similar en 5 meses de existencia del 15M.

      Al final me he alargado un poco, espero haberte podido aclarar mi postura un poco. estoy muy de acuerdo contigo en que debemos seguir reflexionando y trabajando para conseguir resultados.

      Ya sabes dónde encontrarme para lo que estimes oportuno.

      Recibe un atento saludo

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